26.2.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 1:54 a. m.


¡Se hizo la luz! Sale el 17 de marzo.

Otros adelantos: TIPITOS - DECADENTES - FITO - 2 MINUTOS - E.O.Y

(los temas que más te van a taladrar el bocho este 2010)
 
24.2.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 1:16 p. m.


A 5 años de la muerte de Pappo,

vamos a recordarlo de la mejor manera:

Ya todos saben qué decirles a los muchachos de acá arriba, ¿No?
 
22.2.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 12:14 a. m.
Ehmmm... NO

(ni Los Beatles de Pinamar)
 
17.2.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 1:54 p. m.


Algún día iba a pasar esto:

Versiones reggae de los Redondos...

(¿Último bondi a Kingston?)
 
10.2.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 4:35 p. m.
Elija su chiste negro preferido:

1) Otra vez, como siempre, la culpa es de Chabán.

2) Esta noticia fue "la frutilla de la torta".

3) ¿Tenía habilitación su casa, para prender esposas?

4) La seguridad de la casa estaba a cargo de la mujer.

5) ¡Ni una bengala, ni el rocanrol, a mi esposa la incendió la percusiónnnnn!

6) Si hubieran estado en cana, como corresponde, esto no pasaba.

7) Cayó el baterista... ¡Ahora vamos por Fontanet!
 
8.2.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 12:12 a. m.


The Who en el Super Bowl 2010... Zafa, ¿No?

Los remolinos que hace Pete Townshend con el brazo se deberían enseñar en las clases de educación física, en los colegios.

(¡Pero no en los jardines de infantes!)

Muchachos, sepan que en 2007 nos empomaron y que todavía los estamos esperando.

Aprendan de Metallica sino (?).
 
5.2.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 4:00 a. m.


A fines de 2006, Edu Schmidt pegaba el portazo y se iba en el momento más exitoso de Árbol, cansado de la fábrica de canciones (para nenes de 5 años) que sonaban en peloteros y calesitas hasta el hartazgo. "No quiero ser un infeliz con plata", explicaba él, despegándose de la onda "Little Dreams", mientras salía a pelearla por su cuenta, desde cero, a fuerza de pogo & mosh en las noches del Salón Pueyrredón (a falta de Cementos y Mocambos). "Antes de salir al escenario escuchaba un montón de gente y me iban a aplaudir aunque me tirara un pedo", recordaba, con crudeza, en la misma entrevista, "Ahora hay muchos menos y tenés que salir a ganártelos".

Hoy, cuatro años después, "el ex cantante de Árbol" (como le van a decir de acá al 2028), tiene su debut en la calle y se llama El silencio es salud. Una tapa que recuerda a las antiguas publicidades de Geniol y un título que resignifica la orden de los carteles de los hospitales y que a la vez se mofa de aquel eslogan nefasto de la dictadura militar (así como Felipe Pigna también reformuló el concepto de "Algo Habrán Hecho"). Un disco esquizofrénico, veraniego, con algunos skas delirantes y otros punkitos pegadizos, como un puente entre Árbol (1998) y Chapusong's (2003).

Justamente, es un CD ideal para todos los que siguieron a la banda de Haedo hasta ese tercer disco bisagra (hay aires a "Vomitando flores", "Ya me voy" y "La Vida", por ejemplo), que en definitiva son más o menos los mismos que aguantaron a Catupecu Machu hasta Cuentos Decapitados, a Los Tipitos hasta Armando Camaleón y a El Otro Yo hasta Colmena.

Edu -que quede claro- no es que ahora vaya a hacer thrash-metal, ni a tener 20 años de nuevo para tocarte "Rosita" al palo (oh, oh, mother fucker!!), pero al menos no está cantando "El sábado en Ramos descontrolamos" (?), escribiendo temas sobre viajes de egresados, ni pidiendo "No me etiquetes", como le decís a tus amigos cuando vas a bailar, para que no te escrachen vía Facebook si estás de trampa. No. Acá, en estos 13 temas, queda un pelín de dignidad todavía. Como dictan los versos de "Por eso no puedo", el track 11: "Lo que hay es lo que ves / canto canciones para poder comer / y lo que ves es lo que hay / si no te gusta, cambiá de canal".
 
3.2.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 2:26 a. m.
Qué feo que te escrachen así.

Me acuerdo que la última vez que Lerner estuvo en el programa de Susana Giménez, sentado al piano, hubo una comunicación telefónica con Sandro:

- Escuchame una cosa, Ale, ¿Vos sabés cuál es mi tema preferido tuyo? - preguntó Roberto Sánchez, en un momento, de la nada.

- Creo que era "No hace falta" - respondió Lerner, descolocado.

- No... "Y todo a pulmón" - retrucó el Gitano.

Y se empezó a reír a carcajadas.