28.4.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 12:34 a. m.
Skay corta el estribillo de la canción, levanta el brazo, y miles de personas gritan que no, que no lo soñaron. Termina Ji ji ji, después del solo celta, y todos empiezan a corear el clásico "Sólo te pido que se vuelvan a juntar", aunque sepamos que eso es más difícil que una vuelta de Los Ramones, sin Joey, sin Dee Dee y sin Johnny. En la Trastienda hay de todo: ricoteros a ultranza (de esos que tienen tatuadas las cadenas de Oktubre en el hombro), fans moderados, herejes con remeras del Indio, público ocasional que algún amigo de un amigo de un amigo les regaló la entrada que repartía La Mega y oficinistas que se vinieron directo del laburo (recién son las 20 hs) tras un copetín al paso. Y seguro hay varios parecidos a José Luis Perales, el personaje de Gustavo Sala que sólo sabe decir: "Aguante Los Redondos".

Beilinson despliega toda su artillería: la SG enrulada, los anteojos oscuros, ese vozarrón que no se explica cómo sale de un cuerpo tan flaquito, su atril con las letras de los temas (con dos ganchos en la parte superior, como los calendarios de cocina) y ese pañuelo eterno en la frente, que ya tiene acumulado más sudor -y más rock, ejem- que el de Axl Rose. Casi ni habla en escena, sólo se limita a tocar. Aunque lo de "limita" sea una gran contradicción lingüistica.

Es el capitán de un barco con cuatro marineros a bordo (su banda: Los seguidores de la Diosa Kali) y una larga bitácora tatuada sobre sus espaldas. Entrega canciones devenidas en crónicas de sus viajes místicos y misteriosos, por Katmandú, Fez o Londres, sin olvidarse nunca de sus raíces platenses.

Ya lo sabemos: en el divorcio de Los Redondos, el Indio se quedó con la pluma, los estadios federales y la autoreclusión (preso en su ciudad); y Skay, con los riffs épicos, los boliches porteños y una humildad a prueba de balas. Dicho de otro modo: El Indio sería Salinger y Skay, Hemingway. Y que me disculpen los fanas de Cuentos Borgeanos.

"¡Hippi jay, hippi jay jou!", brama el guitarrista en Suelo Chamán, tema inspirado en los indios Hopi. Aves migratorias trae aires grunge de los '90, con una intro que no sabés si es Lithium o Siempre Acampa. Sigue Lejos de Casa, con pulsión rockera, un bajo urticante, como el de Mejor no hablar de ciertas cosas. Y En el camino -homónima de Soda Stereo- nos recuerda que esa rivalidad fue siempre una pelotudez atómica. Flores Secas corta con el mambo del último disco, un hitazo de Talismán (2004) que repite "Ay, Callejóóóón" una y otra vez, aunque María Fernanda nunca aparezca.

Skay cada vez incluye menos temas de Patricio Rey en el repertorio, quizás para no quedarse atrapado en el tiempo, como el sujeto de la tapa de ¿Donde vas?, encerrado dentro de un reloj de arena que lo asfixia segundo a segundo (no hace falta aclarar quién hizo el arte del disco, ¿No?). En el show reversiona sólo Todo un palo (con los silbidos infaltables del público) y el final, pura obligación, con Ji ji ji, condenado a tocarla hasta el fin de sus días. De yapa, suma Oda a la sin nombre -su mejor cosecha solista, lejos- como para hacerle competencia al himno ricotero por excelencia. La misma secuencia que en el último Cosquín Rock.

La banda se retira -¡Esto es to-todo amigos!- y la locutora de La Mega (es un Megacústico, aunque de acústico no hubo nada de nada) tiene la feroz tarea de salir al escenario y anunciar el cierre de esta kermesse, frente a una horda de fanáticos encendidos que le reclaman más temas y saludan a la vagina de su mamá, su hermana y su tía. O simplemente la mandan al carajo. Gajes del oficio, que le dicen.
 
26.4.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 4:15 p. m.
PRESENTA: LOMITOS ARGENTINOS

HOY: INVASIONES INGLESAS

El 25 de junio de 1806, una flota de 1.600 soldados ingleses al mando del coronel William Carr Beresford arribó al Río de la Plata con la idea de tomar el control de Buenos Aires y expandir la música de los Beatles y los Rolling Stones por todo el continente.

Primero desembarcaron en Quilmes, donde se toparon con los indios kapangueros, conocidos en la zona por sus grandes avances en la botánica y por sus experiencias alucinógenas con brebajes a base de malta. Después, detectaron un grupo de milicias fuertemente armadas con Toppers y flequillos, pero en realidad se trataba de un choque entre fanáticos de La 25 y La Pulposa, que se disputaban una bandera de Burzaco. No tuvieron mayores inconvenientes para seguir la marcha.

Finalmente, llegaron a Buenos Aires y dominaron la ciudad durante 45 días. Manuel Belgrano, secretario del Consulado, se opuso al control británico y empezó a cantar temas de Almafuerte, como “Patria al hombro” y “Toro y Pampa”. Nadie lo apoyó. Frente a esta situación de emergencia, el virrey Sobremonte le echó la culpa de la invasión a Omar Chabán y se escapó hacia Córdoba, refugiándose en el Orfeo Superdomo. “Ese viaje fue la frutilla de la torta”, declaró años más tarde (1).

La Reconquista estuvo a cargo de Santiago de Liniers, un militar francés, fanático de Daft Punk, al servicio de la corona española. El oficial venía con sus tropas desde Montevideo, donde habían presenciado un concierto de La Vela Puerca y No Te Va a Gustar. Gracias a la ayuda del Facebook, donde creó un grupo llamado “A que junto 1.000 criollos que odian al gil de Beresford”, reclutó a sus soldados y venció al ejército extranjero, al grito de: “Ya lo veo, ya lo veo, si no luchamos todos, parecemos Soda Stereo”. Asimismo, la Real Audiencia de Buenos Aires asumió el gobierno y le entregó la Capitanía General, agradeciéndole por “hacerle el aguante” y por “bancarle los trapos” a los criollos. Además, por su aspecto robusto y varonil, en el pueblo lo apodaron “El Fortín”.

La segunda invasión inglesa –un año después– estuvo comandada por el teniente general John Whitelocke, que se hacía el guapo, pero en los viajes se mataba escuchando Culture Club y Duran Duran. Esta vez, sus tropas tomaron Montevideo, como primera acción, y luego llegaron a Buenos Aires desde Ensenada de Barragán. El principal combate tuvo lugar en los Corrales de Miserere, en pleno Once, entre cañones y bengalazos. Los criollos estaban más preparados que la invasión anterior y contraatacaban arrojando piedras, aceite hirviendo y vinilos de Raúl Porchetto. “Vamos, Liniers, con huevo vaya al frente, que se lo pide toda la gente”, gritaban, enardecidos (2).

Whitelocke y sus hombres terminaron rindiéndose. Fueron detenidos, encarcelados y obligados a escuchar toda la discografía de Pier durante años, incluyendo demos, lados B y material en vivo. Las noticias del fracaso británico pronto se hicieron eco en su propio país, donde el diario The Times, en su edición del 11 de septiembre de 1807, hablaba de “una gran derrota”, de “una vergüenza nacional” y de que los soldados eran “unos boludos bárbaros” (3) .

Por Felipe Ñapi

Foto: Julieta Gutierrez

(1) “La Fuckin’ Historia Argentina”, de Rodolfo Páez (Ediciones Circo Beat, Rosario, 1994)

(2) “El día que San Martín conoció a Lennon”, de J. A. Badía (Editorial ATC, Buenos Aires, 1965).

(3) “Del Cabildo de 1810 a La Cueva de Pueyrredón”, de P. Lernoud (Ediciones La Perla de Once, Balvanera, 1967).
 
21.4.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 9:44 p. m.
Calificaciones
* * * * * Grossa
* * * * Muy buena
* * * Cumple

* * Chota
* Infumable



Película: ¿Dónde vas?
Director: Skay Beilinson
Actores: Skay Beilinson, Claudio Quartero, Oscar Reyna, Topo Espindola y Javier Lecumberry.
Género: Aventuras
Calificación: * * * * *

Sinopsis:
Las aventuras de un trotamundos, un viejo lobo de mar que recorre distintos rincones del planeta con su guitarra a cuestas. Paradas por Francia, Inglaterra, España y Marruecos cambiarán su vida para siempre.



Película: Vivi-en-do
Director: Dread Mar I
Actores: Mariano Castro, Walter Aguirre, Adrián Romero, Lucas Colamusi, Alejandro Ramos, Martín Gariglio y Fabián Loredo
Género: Romántica
Calificación: * * *

Sinopsis:
Una prédica de amor y fe, un muchacho con dreadlocks que rinde culto a Haile Selassie y que sueña con viajar a Etiopía. Pero todo acabará cuando unos amigos lo inviten a un asado y tenga que elegir entre el rastafarismo ortodoxo o un buen bife de chorizo.



Película: Irrompibles
Director: Auténticos Decadentes
Actores: Cucho Parisi, Jorge Serrano, Martín Lorenzo, Diego Demarco, Eduardo Tripodi, Guillermo Eijo, Eduardo Tripodi, Pablo Armesto, Pablo Rodríguez, Mariano Franceschelli, Gustavo Montecchia y Gastón Bernardou
Género: Comedia
Calificación: * *

Sinopsis:
Un film pícaro, al estilo de Olmedo y Porcel, de un grupo de cuarentones que siguen viviendo como si estuvieran en 5º año del colegio. Viajes por México, festivales de rock, tribus urbanas, cultura disco y reuniones de "machos". Con la actuación especial de Coco Silly.



Película: Ailabiu
Director: El Otro Yo
Actores: Cristian Aldana, María Fernanda Aldana, Gabriel Guerrisi y Ricky Rúa.
Género: Infantil
Calificación: * * *

Sinopsis:
La historia de cuatro jóvenes en retrospectiva, que revisitan su pasado, recorriendo galaxias extrañas y nuevas dimensiones. Dejan en el camino a un viejo compañero de viajes (Ray Fajardo) y suman a un nuevo integrante, con un pasado en común.



Película: Confiá
Director: Fito Páez
Actores: Fito Páez, Coki Debernardi, Gonzalo Aloras, Bolsa González, Eloy Quintana, Eduardo Lyra, Carlos Vandera, Fabiana Cantilo, Emme y Liliana Herrero.
Género: Drama
Calificación: **

Sinopsis:
Los desvaríos de un hombre que pisa los 50 años y ya no sabe qué hacer. Se pelea hasta con Juanes y Arjona, y no logra encontrar inspiración por varios años. "Tiempo al tiempo", se dice para sí mismo. Pero comienza a derrapar y no consigue sentar cabeza.
 
18.4.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 11:15 p. m.
Había 422 películas para ver en el BAFICI. Elegí una sola: Buen Día, Día, el documental sobre Miguel Abuelo. Función al aire libre ayer, bajo un diluvio torrencial, en el pasaje Carlos Gardel, a la vuelta del Abasto. Algunos se cubrían del agua con las sillas, otros se escabullían en las marquesinas de las casas para resguardarse. Pero nadie se iba. Nadie dejó de aplaudir frente a las pantallas durante "Himno de mi corazón" o improvisar unos pasitos de baile, chapoteando y todo, en "No te enamores nunca de aquel marinero bengalí".

El film te muestra las mil y una caras de nuestro paladín de la libertad: el hippie de los '60, el callejero, el boxeador, el reventado que se daba con todo (¡Las auténticas Pastillas del Abuelo!), el latinoamericano preso y deportado, el eterno trovador, el ochentoso (maquillaje incluido), el gaucho aputozado. El barbudo, el semental de Palermo, el intelectual de anteojos "tipo Lennon", el delirante con cigarrillos en las orejas que soñaba con escribir la "Historia universal de la realidad" y el cantante del botellazo en el ojo, en ese concierto que parecía llorar sangre.

Fue el padre de la psicodelia criolla (recordar Diana Divaga, 1968), donde más que Abuelo de la Nada, era un Abuelo de la NASA: cósmico, volado, extraterrestre. Y eso que en la casa no tenía discos de Pink Floyd. Un poeta que amasó frases como "Todo lo que ata es asesino", "¿Nunca te miró una vaca de frente?" o "Sobre la palma de mi lengua vive el himno de mi corazón". Un artista que causó admiración hasta del propio Spinetta, prócer que -como blanqueó en el show de Vélez- se agarró de Mariposas de Madera para componer Muchacha (ojos de papel).

Con su hijo Gato Azul Peralta como hilo conductor (nunca mejor dicho: ¡Conducía una moto todo el tiempo!) arranca un trip desde su nacimiento en Munro, su infancia en el orfanato Manuel Rocca, hasta su internación en el Hospital Férnandez, donde el SIDA lo terminaría de convertir en mito, tras el éxito y el derrumbe de Los Abuelos de la Nada.

Gato (con un parecido aterrador a su papá, pero con look más tumbero) se pasea por debajo del Puente Pacífico (donde casualmente murió Tanguito, otro habitué de La Cueva), recolecta fotos y anécdotas de su padre por toda la ciudad, se toma una birra con el Vasco (Gustavo Bazterrica) o charla con Luciano Napolitano, otro famoso "hijo de" la nada. Obviamente, no hay presupuesto para llevarlo a Ibiza.

Entonces aparecen más testimonios: Alejandro Medina, Andrés Calamaro (kit de mate en mano, como siempre), Kubero Díaz, Cachorro López, Daniel Melingo, Alberto Badía (¿Cuándo no?), Jorge Pistocchi (capo de la Expreso Imaginario) y Alfredo Rosso, exhibiendo sus vinilos de Miguel como trofeos, esos de los '60 y '70 que muy pocos tienen en sus casas, incluyendo Et Nada, el que grabó en Francia en 1974 y que posa con Gato Azul en la tapa. Una mezcla hermosa entre Deep Purple y Atahualpa Yupanqui, que nunca se editó en CD.

La película tiene algunos baches, temas que no fueron abordados, como la relación con Charly García (productor del primer disco de Los Abuelos, versión 2.0), su carrera solista en los '80 (cuando editó, justamente, Buen día, día) o su lucha contra el SIDA, en 1988. Pero no deja de ser un buen documental, para poner en imágenes la biografía que publicó Juanjo Carmona en 2005, y para archivar en un futuro junto al de Luca (by Rodrigo Espina) mientras esperás que se filme el de Federico Moura.
 
14.4.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 2:04 a. m.
Revista Alquitrán, Nº1, diciembre de 1969:

Un visionario.
 
12.4.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 12:05 a. m.
CONCURSO PAINT

Con ustedes, los ganadores de la versión 2010.

(¡Elijan sus preferidos!)
 
7.4.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 9:23 p. m.
Se fueron Eduardo Vázquez y Elio Delgado de Callejeros, quedan sólo tres integrantes originales: ¿Nace un nuevo power-trío? Si creen que el ex baterista y el ex guitarrista del grupo tienen problemas, no conocen al señor de 88 años que ilustra este post: se llama Juan Carbone, como el saxofonista, y no paran de llegarle citaciones, ¡Pobre hombre!

Algunos bateristas que podrían reemplazar a Eduardo Vázquez en el correr de estos días:

1) Steven Adler: se incorporaría para reversionar el primer disco de los Guns N'Roses, adaptado por los de Villa Celina como Appetite for Combustion.

2) Anthony Watson: el baterista de The Wailers no sabrá mucho de rock and roll argentino, pero en su CV dice tener mucha experiencia en "plantas decorativas".

3) Horacio Alé: base de Los Gardelitos, actualmente desocupado. El packaging viene con bajista incluido.

4) Catriel Ciavarella: joven y virtuoso percusionista de Divididos, que se suma a cualquier proyecto sin necesidad de salir en las fotos, en los videos, ni de hablar en las entrevistas.

5) Charly Alberti: por el mismo sueldo, arma también la página web de Callejeros, con los mejores puntos turísticos de Villa Celina.

6) Marky Ramone: otro ajeno al rock barrial, pero como vive por acá, seguro llama a alguno de Expulsados y se copa.

7) Martín Millán: el de Árbol entraría al grupo para darle una vuelta de tuerca, una estética más aniñada, aportando temas como "Una nueva nochecita fría", "Little rocanroles" y "¡Cuac!" (sucesor de Guau y Miau, especialmente pensada para el Pato Fontanet)

8) Abril Sosa: podría volver a sentarse atrás de los parches, como en los viejos tiempos de Catupecu, pero no sabemos si el Pato Fontanet lo soportaría recitándole textos sobre Borges en todos los ensayos.

9) Ray Fajardo: ídem Horacio Alé, pero sin hijo. Amplia disponibilidad horaria.

10) Andrés Vilanova: el de Carajo podría incorporarse, siempre y cuando no se entere su padre. Seguramente, Botafogo le diría: "¡¡¡Pero eso es pura bossssssssssta!!! ¡Ni siquiera puede ser considerada como música mala".
 
4.4.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 9:35 p. m.
CHARLY GARCÍA, SEGÚN PASAN...

LOS LUNA PARK




Año 1975: joven, barbudo, hippie



Año 1983: maduro, moderno, inspirado



Año 2010: fat, clean & slow

Se podría escribir la biografía de Charly a través de todos sus conciertos en el Luna Park: la despedida de Sui Generis (dos funciones en la misma noche, 30.000 personas), el Festival del Amor, irónicamente, en plena dictadura, los primeros pasos de Serú Girán, la presentación de Clics Modernos (en sus épocas más brillantes) y de Influencia (en sus épocas menos brillantes). Ahora, rescatado, con movimientos robóticos, pero vivito y rockeando al fin. El sábado -tercera función del mes- mostró un tema nuevo ("La Medicina del Amor", algo más decente que "Deberías saber por qué") y tuvo como invitados a Fabiana Cantilo ("Inconsciente Colectivo") y Juanse ("Mr. Jones"). Dos auténticos salieris de Charly. Tiró chistes sobre la pelea de Fito y Arjona ("No seré Arjona, pero bueh...") y cerró a todo trapo con "Seminare" y "Canción para mi muerte". Milagrosamente, no llovió en toda la noche. Lejos de la revolución, SNM ya no quiere volverse tan loco... Por suerte. Y por desgracia.