escrito por Nicolás Igarzábal a las 1:28 p. m.
PRESENTA: LOMITOS ARGENTINOS
HOY: LA REVOLUCIÓN DE MAYOLa Historia Argentina está plagada de mitos. Muchos creen que la agitación revolucionaria de 1810 fue incentivada por la noticia del encarcelamiento del rey Fernando VII, en España, tras la batalla con Napoleón Bonaparte. En realidad, la verdadera causa, el verdadero detonante fueron las medidas autoritarias del virrey Cisneros, que quería imponer la música de
Enrique Bunbury,
Joaquín Sabina,
Ismael Serrano y
David Bisbal en todo el continente americano. “El pueblo quiere elegir a sus propios ídolos, no queremos que nos contaminen con cantantes realistas que no nos representan”, clamaba la gente en la Plaza de la Victoria, actual Plaza de Mayo, alentada por Cornelio Saavedra, el jefe del regimiento de Patricios Fontanets
(1).
Tras varias reuniones y partidos de Winning Eleven en la casa de Nicolás Rodríguez Peña, se propuso deponer al virrey de turno y llamar a un Cabildo Abierto, donde cada uno pudiera optar por sus propias bandas de rock. Finalmente, la gente se congregó en la plaza, mientras French y Beruti repartían escarapelas rojas, amarillas y verdes, en plan reggae, y algunos pins de
El Otro Yo y
Fun People. Aunque, según otros historiadores más revisionistas
(2), eran una dupla de punteros políticos, que sacaban micros para seguir a
La Renga y al
Indio Solari por todo el país.
En la mañana del 25 de mayo de 1810, bajo una lluvia torrencial, a lo
Woodstock, una multitud inició cánticos enfervorizados, como: “Pan y vino, pan y vino, el que no grita Saavedra para qué carajo vino” y “Borombombom, borombombom, el que no salta es español”. Así, entre la euforia y el pogo revolucionario, se formó la Primera Junta de gobierno, a pasitos del subte, con representantes del rock, el punk, el pop, el metal y el reggae, que terminaron los festejos haciendo mosh arriba de la gente.
Como primera acción, Mariano Moreno fundó un periódico de tirada nacional (el 7 de junio de 1810) y organizó el festival
La Gazeta Rock, auspiciado por la jabonería Vieytes. Fueron tres noches consecutivas frente al Cabildo, con grupos como Los Rivadavias de Ricota, Beruti Vergarabat, La Máquina de hacer Cisneros, Los Castellis Paranoicos, Viamonte Rabioso, Los Sarrateas de la Quema, Los Azcuénagas de la Nada y Todos Tus Morenos. Estos últimos cobrarían gran relevancia en los años posteriores, por su tema “Trece”, en contra de la famosa Asamblea de ese año.
Pese al rechazo de los unitarios, Moreno mostró una impronta federal y trasladó el festival a varias ciudades del interior, como Santa Fe, Entre Ríos y Salta del Tucumán, pero presenció una fuerte resistencia en Córdoba, por un grupo de hacendados liderados por
Don José Antonio Palazzo, que lo vencieron en combate y lo obligaron a retirarse de la zona. “Ningún porteño afrancesado con nombre de colegio nos va a venir a imponer su música revolucionaria de hondo contenido social”, se pronunció el caudillo cordobés
(3).
Moreno, además, se enfrentó a la facción saavedrista, al no incluir a
Don Cornelio y La Zona en el circuito de festivales. Finalmente, fue encomendado a una misión diplomática en Gran Bretaña, supuestamente para traer a los
Rolling Stones a nuestro país, pero murió envenenado durante el transcurso del viaje, dentro del barco que lo transportaba. Su cuerpo fue arrojado al mar, envuelto en una bandera inglesa, tendencia que, siglos más tarde,
adoptarían los Who en su país natal.
Por Felipe Ñapi
Foto: Julieta Gutierrez
(1) “Historia argentina brishante y de colorex”, de M. F. Aldana (Ediciones Besótico, Temperley, 1997)(2) “La Argentina del cosmos del fuego a la lúcuma eterna”, de L. A. Spinetta (Editorial La Diosa Salvaje, Bajo Belgrano, 1993).(3) “La Revolución de Mayo: una historia de sacrificio y rocanrol”, de R. Cerezo (Ediciones PR, Buenos Aires, 2004).