A Tavo elijo recordarlo así: con una sonrisa. Cuando lo entrevisté el año pasado para el Sí! en Palomar, más allá de su resentimiento contra Andrés Ciro, estaba feliz por haber sido adoptado como uno más en Las Pelotas. "No puedo creer estar ahí, siempre fui muy fana de ellos, los iba a ver antes de que grabáramos Chactuchac. Germán (Daffunchio) es un ángel y los pibes son increíbles. Recibí un reconocimiento que jamás hubiera esperado", me dijo. "Los Piojos es mi pasado y tuvo cosas hermosas, pero hoy, si me preguntás, me quedo con Las Pelotas". Sinceridad total, uno de sus principales rasgos. Algo que no abunda en el rock nacional.
