
Entre 2003 y 2004, vi a Callejeros en Cemento, Asbury Rock, Hangar, El Teatro, dos Cromañones, Obras Sanitarias y Excursionistas. Justo fue el período de despegue, donde se transformaron en fenómeno masivo, con ayuda del boca en boca del público (cierta herencia de la facción ricotera), de La Renga (que los apadrinaron desde un principio), de Omar Chabán (no por casualidad los eligió para inaugurar Cromañón el 10 de abril de 2004), de la Rock & Pop (Day Tripper, más que nada) y de Pelo Music, la discográfica que los sacó del under con "Una nueva noche fría" y los depositó directo en Obras.
En estos días de aniversario & reflexión (5 años se cumplieron el miércoles), revolví carpetas con papeles y encontré ese TP que había escrito en 2004. Me refugié tanto en ese texto en los días posteriores al 30-D, tan shockeado por las muertes, que pensaba que esa nota, a modo de advertencia, podría haber evitado la tragedia en su momento. Un estúpido, un tarado total. Hoy, con la sentencia puesta, siento que Cromañón no dejó nada, lamentablemente. Que no hay nada más para hacer, ni para decir. Mucho menos, una enseñanza, una buena lección: hubo Cromañones en otros países, después de 2004 y, sin pecar de alarmista o locutor de Radio 10, creo que podría volver a suceder otro acá (espero que no) en casi cualquier local de Buenos Aires, porque las cosas no cambiaron (o cambiaron por un rato nomás, para zafar). Volver a suceder en otras magnitudes, quizás, otras causas (sin pirotecnia) u otra vertiente del rock. Pero quedaría el mismo panorama: músicos haciéndose los boludos (Callejeros nunca estuvo a la altura de la tragedia), personal de seguridad que nadie se adjudica, productores que le echan la culpa al público y -como para cerrar el círculo- público que le echa la culpa al productor. Y, como consecuencia, una escena mainstream más fortalecida y una under, mucho más under todavía. Enterrada.
La causa Cromañón terminó en agosto y este 30 de diciembre no fue un aniversario más. Los que defendían al grupo, ya no tienen más motivos para alentar (podrían tirar esas remeras amarillas con la leyenda "Basta de culpar a Callejeros"). Los que criticaban (y critican todavía hoy, y seguirán criticando), como quien escribe, no pueden más que seguir masticando su bronca, con los brazos cruzados, porque la Justicia ya se expidió y no les dio la razón. Incluso hasta hay letras de la banda que ya perdieron su significado, especialmente varias de Señales (2006) y Disco Escultura (2008), donde ironizaban sobre su situación legal, y Pato Fontanet cantaba: "Se perdió el señor soborno y todos lo están buscando, allá por los Tribunales hay guiños por todos lados". Al final parece que esos guiños no existían. O sí, pero eran para los músicos. Y ellos tenían el ancho de basto, el de espada y el Quiero Vale 4.
La semana pasada publiqué una encuesta con lo peor del año (un poco en serio, un poco en joda) y la absolución de Callejeros fue elegida como el peor bochorno del 2009 (181 votos de 365). Este blog no será parámetro para una medición de opinión pública, ni para contradecir el fallo de los jueces, pero al menos puede servir como espacio para reflexionar, para descargarse, vertir opiniones personales, o simplemente para decirle a los muchachos de Callejeros, con mucho cariño, que se vayan a la puta que los re mil parió.