29.6.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 10:02 p. m.
V-I-E-N-E-N

(elegir link al azar)
 
25.6.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 3:49 p. m.
Don Birabent tenía razón: Pato trabaja en una carnicería.
 
24.6.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 1:56 a. m.
Se separó Cuentos Borgeanos... Y nadie se enteró.
 
23.6.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 2:22 a. m.


Cuando anunciaron que iban a tocar Metallica, Megadeth, Slayer y Anthrax juntos, nunca creí que iba a ser tan literal. Fue ayer, en Bulgaria.

(Gracias, Petra. Obvio que Mustaine tiene la mejor melena de todos)
 
17.6.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 11:28 p. m.
Casi, casi
 
9.6.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 3:01 p. m.
(Foto by Santiago Bluguermann)

¿Qué guarda Mollo en esa mochila? Eso es lo que nos preguntamos todos siempre que aparece Divididos en escena. Se podría decir que los tipos son unos monstruos, unas bestias tocando, pero sería un dato redundante. Nada nuevo. Lo que sí es nuevo es el repertorio que están haciendo esta noche, miércoles de neblina en el Luna Park, presentando Amapola del '66.

El show abre con "El Arriero", como la última vez en Tilcara. Pasan 5 temas y Mollo cambia 5 veces de guitarra (genial la que tiene una calcomanía de los Who). Arnedo está como siempre: parco, pero firme, aguantando todo el peso de la banda. Y Catriel, suerte de Keith Moon flogger, castigando la bata Ludwig con garra punk.

Se disparan, como en el disco, "Hombre en U", "Buscando un ángel" y "Mantecoso". Quinta a fondo. "Siempre soñé con una pared de equipos al re-palo, hasta hooooy", entona Mollo y mira de reojo la pared de Marshalls a sus espaldas. "Olé, olé, olé, Lucaaa, Lucaaa", grita la gente después de "Muerto a laburar", aunque en el DVD los autores cuenten que está dedicada a Michael Jackson.

Mollo y Arnedo se acomodan en unas sillas y bajan un cambio, con "Vientito del Tucumán", "Par mil" (con las luces encendidas, haciendo juego con el estribillo) y "Avanzando Retroceden". Atrás de ellos hay un molino a escala girando sus aspas, con hornero y todo. Con Peteco Carabajal hacen "La flor azul" y "¿Qué ves'".

Vuelven a rockear con "Boyar nocturno", "Senderos" y "Jujuy". "Todavia hay que replantearse algunas cosas", comenta Mollo después de "Cristófolo Cacarnu" y arenga a favor de los pueblos originarios. "¡Entregá a la Oreiro!", le responde un fan, comprometido con la causa (con la causa de darle bomba a su mujer). La veta folkórica sigue con Rubén Patagonia, especie de Ricky Espinosa tehuelche, y el erke de Fortunato Ramos en "Mañana en el Abasto". Divididos: La Aplanadora del Folk'N'Roll.

"De acá en adelante, un poco de rock and roll, que nunca está de más", anuncia Arnedo (¿cuántos aprendieron a tocar el bajo con él?) y llega una catarata de greatest hits: "Sucio y desprolijo", "Rasputín", "El 38" y "Ala delta". Yapa: "Little help from my friends", versión Joe Cocker-en-Woodstock, como fantaseaba Mollo cuando iba a ver la película del festival a los cines porteños. Están como invitadas Fabiana Cantilo, Isabel de Sebastián y Claudia Puyó. El guitarrista termina saludando/bendiciendo una por una. "¡Mollo es lo más!", le histeriquea Cantilo a los gritos, abrazada como una groupie.

"Gracias por fumarse el disco enterito acá, es difícil, eh", se despide Mollo y cierran con "Amapola del '66", dedicada a Gustavo Cerati. "Todo está vivo a pesar del dolor, si me sonreís", remarca el músico. La canción termina con 6 bombos, pero la gente quiere una más. Catriel apura parado al lado de la batería y pide "Nextweek" a los golpes. Mollo lo mira pícaro y entra en el juego. Demasiado bueno para tocarlo despacio.
 
7.6.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 12:36 a. m.
En el día del periodista, esa fecha que instauró Mariano Moreno el 7 de junio de 1810, después de pasarse de pepa, varios colegas rockeros se cambian de bando (¿o banda?) y tocan un temita para esta ocasión especial. Como dirían Los Violadores, ellos son:



1) Pablo Mileo, Leo Ros y Pepe Cáceres. Editor, redactor y fotógrafo de Soy Rock haciendo una versión barrial de "La cumbia del cangrejo" con claras influencias carbonísticas en el saxo. El disco, de fuerte impronta talibán, fue editado recientemente en Argentina por Al Qaeda Records y promete reventar (literalmente) todos los rankings.



2) Diego Mancusi. Escribe en La Mano, Pop Life, Crítica y varios kioscos más. Toca una canción que los Magnetic Fields le robaron a Sebastian Rubin y Nacho Rodríguez, una noche que pasaban por la puerta de Ultra Bar y escucharon un ukulele de fondo. Precaución: la versión puede incluir mensajes subliminales que convencen al oyente de comprarse discos de Manowar. Están avisados.



3) Yamila Trautman. Periodista de Rolling Stone, más conocida como "La dama del metal" por sus coberturas satánicas. Nos trae una versión (voz y manos) de God Help The Girl, proyecto paralelo del cantante de Belle & Sebastian. A pesar de esto, Yamila no se pudo presentar este fin de semana en el Ciudad Emergente porque no reunía el suficiente nivel de indiecidad, y la echaron cuando descubrieron que no tenía discos de Rosal, ni de Lucas Martí, en la casa.
 
4.6.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 5:52 p. m.
- ¿No firmás más en los blogs?

- Estoy retirado. Sólo tengo tiempo para contestar los emails que me llegan y de mi último cumpleaños tengo 200 que no abrí todavía. Ya es oficial que internet necesita reinventarse, porque Internet 2.0 fracasó. Los blogs no generan opinión influyente. En los blogs la gente escribe para leerse a sí misma. Y yo, lamentablemente, prefiero cantar para 80 mil personas que escribir para 80.

(outtake de la nota con Andrés Calamaro en el Suple Sí de hoy)
 
1.6.10
escrito por Nicolás Igarzábal a las 12:08 a. m.
Rivadavia y Pergamino podría ser la esquina del infinito. En la puerta del Teatro de Flores hay fanas de La Renga y de Pappo que, en definitiva, son los mismos (los mismos de siempre). Hay motoqueros con campera de cuero y pelo largo, veinteañeros que siguen a la banda de Mataderos a todos lados y cuarentones con canas o peladas relucientes, que hablan de longplays en lugar de CD's. Después de una previa con mucho Riff de fondo (DJ tribunero!), el show larga con Vamos a buscar la luz. Están Alejandro Medina y el baterista brasilero Rolando Castello Junior, miembros originales de Aeroblus. La novedad es Chizzo en la guitarra y Claudio Rodríguez (ex Manal '94). El trío, a falta de un Napolitano, pasó a ser un cuarteto: algo ha cambiado.

Flashback 1975. El Carpo está en Londres trabajando de lavacopas y conoce a Lemmy Kilmister. Resulta testigo de la formación de Motörhead y, por poco, no termina siendo uno más del grupo. Acá se edita Pappo's Blues Vol. 6, con material sobrante del Triángulo.

El tributo live (sí, tributo, porque sin Pappo no existe Aeroblus) recorre los 10 temas del álbum, ese álbum humeante que parece una sola zapada de 29 minutos. Climas espesos, rozando el stoner y el heavy metal. Todos los fuegos el fuego. Canciones como Completamente nervioso, Nada estoy sabiendo y Vine cruzando el mar empalman perfectas con el color de voz de Chizzo Nápoli(tano). Medina, como en el álbum, se encarga de Tema solísimo, Aire en movimiento y Buen tiempo. Su mujer (Lola) canta Vendríamos a buscar, haciendo de la adivina, en una performance bizarra, entre Beatriz Olave y el cantante de Twisted Sister. Complicadísimo. Castello Junior brilla en los instrumentales Árboles difusores (¿La Moby Dick argentina?) y Sofisticuatro. Un animal.

Flashback 1976. El Carpo regresa a Buenos Aires y Medina lo invita a Brasil. Allá, en San Pablo, prueban a varios bateristas hasta dar con uno que tiene una mano más chica que la otra. Forman un power trío, más pesado: Aeroblus. Y van a buscar la luz.

El público se emociona y agita con el repertorio, un repertorio que la mayoría está escuchando en vivo por primera vez. "¡Aceptá la calvicie!", le grita un pibe con remera de Hermética a Chizzo, mechado entre el cantito: "Y dale Pappo, dale, dale, Pappo". El bombo de la batería de Rolando se rompe, entonces el bajista mata el tiempo muerto con tres anticipos del próximo disco de La Medinight Band. Después presenta algunas perlitas de La Pesada del Rock and roll, como Salgan al sol y Tontos, más Doña Laura (Manal). Clima de zapada, con un escenario lleno de músicos invitados y amigos. La gente delira. En un momento se acoplan el Tete y Tanque al Chizzo y ruge la bestia en medio de la avenida... Avenida Rivadavia, obvio. Hacen Panic Show y el lugar se cae abajo. La Renga está tocando en Buenos Aires, aunque sea por un rato, como una ilusión óptica, ¡Y en el Teatro de Flores! Hay que remontarse a 2007, al show histórico en el Autódromo Gálvez para encontrar su última huella en tierras porteñas.

Flashback 1977. El trío vuelve a la Argentina, se presenta en el Teatro Premier y graba un disco, sin grandes repercusiones. Hasta Alfredo Rosso le da con un caño, en las páginas de la Expreso Imaginario, y se arrepiente de por vida. La banda hace un par de shows más y queda boyando en la nada. Entonces El Carpo vuelve a su primer amor y edita Pappo's Blues Vol. 7, capítulo final de la saga setentista.

Medina y Castello Junior se reincorporan a escena. La fueza de Aeroblus se repite y cierran con el mismo tema con el que abrieron, para no dejar dudas: el final es en donde partí. Se baja el telón. La gente no se quiere ir. Medina sale al escenario y canta a capella Desconfío (drunken version). La gente no se quiere ir. Castello Jr. sale al escenario y revolea sus palillos. La gente no se quiere ir. Lola sale al escenario y tira besos al aire, muak, muak. La gente no se quiere ir. Ya nadie entona cantitos de Pappo, ahora retumba uno sólo: "Vamos La Renga, con huevo vaya al frente, que se pide toda la gente". Y la gente no se quiere ir.